Cadena de frío: desafío para las agro exportaciones dominicanas

08/17/18 Por Emmanuel Guzmán A.

Las agro exportaciones son muy importantes para la balanza comercial y, en general, para la economía del país, sobre todo, porque impactan de forma directa e indirecta en las comunidades rurales donde se desarrollan las actividades productivas. El banano de la línea noroeste, el mango y el aguacate del sur, y los vegetales orientales de la Vega, forman parte del mapa de las agro exportaciones.

Pero, durante los últimos años, los exportadores se han quejado de los descuentos y reclamaciones sobre los productos que comercializan en Europa, Canadá y los Estados Unidos. Entre los factores que afectan la calidad y la rentabilidad de las agro exportaciones se encuentran: la cultura de negocios, la debilidad en el correcto manejo por parte de las autoridades, la poca fiabilidad de los compradores y las debilidades de la cadena de frío.

En este artículo nos enfocaremos la cadena de frío, un elemento poco conocido y de gran impacto en las agro exportaciones. La cadena de frío es un conjunto de prácticas y medidas que se aplican a lo largo de la cadena logística para controlar la temperatura y la humedad de los productos frescos.

Estas prácticas preservan el aspecto físico del producto, lo protegen de la contaminación microbiológica y extienden su vida de anaquel. Dependiendo del tiempo que dure el producto en la góndola, el distribuidor podrá establecer precios con mayor o menor rentabilidad.

Entre compradores internacionales se comenta que “además de lo difícil que es hacer negocios con los exportadores dominicanos, por alguna razón, sus productos tienen menor vida de anaquel y su aspecto físico es, muchas veces, menos atractivo que el de los provenientes de Honduras o México”. Así nos lo dijo un comprador estadounidense que recientemente visitó el país para explorar la posibilidad de abastecer su demanda con oferta dominicana.

Algunos exportadores consideran que es normal que frutas y vegetales solo preserven su calidad comercializable por no más de cinco o seis días. Sin embargo, este tiempo se puede extender con mejores prácticas de cadena de frío.

A continuación, algunos ejemplos de cómo las debilidades de la cadena de frío afectan las agro exportaciones.

Banano: Las exportaciones de banano, que se realizan principalmente a Europa, representan cerca de trescientos millones de dólares (US$ 300,000,000.00). Es común que la cosecha del producto no se realice en su momento óptimo de madurez y tamaño. Si se cosechara de forma apropiada, disminuiría la posibilidad de una maduración temprana del fruto, que debe ser introducido en cámaras de etileno para su maduración uniforme y colorida, en sus distintos mercados de destino.

Si se implementara una cadena de frío eficiente, el fruto pudiera permanecer más tiempo en la planta, ganar más tamaño y peso, y en consecuencia tener un mayor rendimiento. Es decir, se tendrían más cajas exportables con menos plantas cosechadas. Las cajas de exportación poseen un peso específico, por lo regular, de 18 kgs.

Vegetales orientales: La exportación de vegetales orientales aporta cerca de sesenta millones de dólares (US$60,000,000.00) a la economía nacional. Los vegetales se comercializan principalmente en los Estados Unidos, Canadá y Europa Occidental; y son consumidos por comunidades de origen africano y asiático. Las pérdidas económicas por el manejo post cosecha de estos productos son bastante elevadas, entre otras razones, por las deficiencias en la cadena de frío.

Estos productos son muy sensibles a las altas temperaturas, por su alto contenido de agua. Por lo general, se colocan en espacios de enfriamiento después de entre 18 y 24 horas de ser cosechados. Antes del enfriamiento, permanecen a temperatura ambiente, que oscila entre los 28 grados centígrados y los 35 grados centígrados.

Como, en general, los productos dominicanos resisten menos tiempo en anaquel que los de otros competidores, los distribuidores los venden en el menor tiempo posible a precios con menor margen de utilidad. Esta reducción del precio afecta negativamente a toda la cadena de valor, en especial al exportador y en última instancia, al pequeño productor.

Se requiere algo más que voluntad: Los exportadores también deben enfrentar barreras, como el alto costo energético y los costos de los combustibles, que dificultan el desarrollo de una cadena de frío eficiente y limitan la competitividad nacional.

El desarrollo de la cadena de frío necesita la colaboración entre el sector público y el sector privado. Existen diferentes mecanismos para que las autoridades impulsen cadenas de frío eficientes.

Uzbekistán, por ejemplo, exoneró los impuestos a la importación de equipos y materiales para la industria durante un período de tiempo determinado. En nuestra región, Panamá estableció los “Mercados Nacionales de la Cadena de Frío Panamá” para reducir las pérdidas por merma de producto, manejando los artículos perecederos en centros de acopio compartidos con el fin de lograr economías de escala en los costos y una mayor calidad.

Como la energía es el principal insumo de una cadena de frío eficiente, debe pensarse en la posibilidad de flexibilizar el costo energético para el sector agro exportador.